Hoy me he encontrado con este curioso artículo
Leyendo el artículo, interpreto el objetivo del mismo: Medir la atencionalidad que se le da al mejor violinista del mundo en términos de personas que se paran a escuchar, y dinero recaudado en una estación de metro. Creo que es muy arriesgado concluir con que “el mejor violín fracasa en el metro” en un solo experimento y en las condiciones que se realizaron, y para mi la conclusión real es que “la gente no tiene tiempo de pararse a escuchar el violín en el metro”. Creo que es un gran ejemplo para demostrar la importancia de la comunicación para alcanzar el éxito. ¿qué hubiese pasado si se hubiese anunciado previamente que el mejor violinista del mundo íba a tocar en un metro de Washington? pues seguramente se hubiese colapsado la boca de metro y el titular habría cambiado más que sensiblemente en “el mejor violín arrasa en el metro”

